LAS ESCALAS C.A.P.S.: INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO DE DIFERENTES ETIOLOGÍAS Y TIPOS CLÍNICOS.
F. ORENGO GARCÍA (PSIQUIS, 2003; 24 (2): 80-106
INTRODUCCIÓN
La evaluación del trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) como forma preeminente de manifestación de daño psíquico tras la acción de la violencia producida por catástrofes naturales o producidas por el hombre, es una tarea que va tomando un valor creciente en el quehacer diario del psiquiatra. No sólo la intervención en procesos como los periciales donde se ha de determinar la presencia de daño o lesión psíquica de acuerdo al art. 147 del C.P. sino también en la actividad clínica donde un porcentaje significativo de pacientes presentan síntomas del mismo. Obliga a una evaluación minuciosa de TEPT. Las escalas CAPS (Clinician Adminieter PTSD Scalles), son el instrumento más exhaustivo de examen de la sintomatología postraumática
Palabras clave: CAPS. Clinician Administered PTSD Scales. Trastorno de Estrés Postraumático. TEPT. Daño psíquico. Lesión psíquica. Psiquiatría Legal.
LA ESCALA CAPS-DX: CONCEPCIÓN DE LAS MISMAS
Las llamadas en inglés “Clinician Administered PTSD Scales”, en español “escalas para valoración del TEPS para ser administradas por un clínico”, fueron desarrolladas en el Centro Nacional para el TEPT de la llamada “Veterans Administration” de los E.E.U.U. Las escalas CAPS se concibieron para dar respuesta tanto a necesidades relacionadas con la investigación como con la clínica.
Según comenta el D.Blake que figura como primer autor de la escala (Blake, 1994), ya en 1989 se propuso el díselo de un interviú para evaluación del TEPT semejante a la escala de Hamilton para la evaluación de la depresión (Hamilton, 1967). Siguiendo las recomendaciones del Dr. Keane, director de la división de ciencias de la conducta del centro nacional para el TEPT, debían incluirse en la escala una serie de opciones más simple de puntuar si el síntoma estaba ausente o presente. Un espectro más amplio de posibilidades de valoración permite un grado mayor de diferenciación tanto a nivel de síntomas como del trastorno.
La segunda recomendación se refería a la inclusión de una valoración de la frecuencia e intensidad de cada síntoma, en vez de hacer una valoración grosa de la severidad. Considerando separadamente frecuencia e intensidad se añade un grado de detalle en el nivel de medida que no es considerado habitualmente en la evaluación del TEPT.
Las primeras versiones de las escalas CAPS 1 y 2, junto con un manual de instrucciones, fueron publicadas en Octubre de 1990 y desarrolladas para ser usadas por clínicos e investigadores que tuvieran un conocimiento práctico del TEPT. Los ítems de la escala evalúan los 177 síntomas del TEPT según el DSM-III-R así como los 8 síntomas asociados al mismo. También se puntúan ítems relacionados con el funcionamiento social y laboral, con el estado del trastorno en relación con una evaluación anterior, una estimación global de la validez de la evaluación y la severidad global del trastorno.
VERSIONES DE LAS ESCALAS CAPS
Las dos versiones actualmente existentes, producto de una revisión para el DSM IV realizada en 1997, se denominan CAPS-DX (Dx por diagnostica, antes CAPS 1) y CAPS-SX (Sx por síntomas, antes CAPS 2). La primera se utiliza para evaluar la presencia de un TEPT actual (es decir durante el mes previo a la fecha de evaluación) y/o de curso vital (es decir, a lo largo de la vida), mientras que la segunda se aplica para valorar semanalmente la evolución sintomatología del trastorno. Esta última se aplica especialmente para evaluar tratamientos y, por tanto, no debe ser usada en la práctica pericial.
La característica principal que diferencia las escalas CAPS de otros interviús para la evaluación del TEPT es que se evalúa la frecuencia e intensidad de los síntomas. La división de la severidad de los síntomas en estas dos dimensiones permite un análisis más fino de la fenomenología del TEPT. Por ejemplo, un paciente puede experimentar síntomas frecuentes pero moderadamente intensos de TEPT, mientras que otro puede experimentar síntomas ocasionalmente pero de gran intensidad.
Por otro lado, la cuestión de la presencia/ausencia de los síntomas se determina ponderando conjuntamente las puntuaciones de frecuencia e intensidad. Una regla o consenso obtenido en relación con la cuestión de si hay presencia o no de un síntoma, es considerar su presencia sólo si la frecuencia se puntúa como “1” (ocurrió al menos una vez durante el periodo de tiempo designado) o más, y la intensidad se puntúa como “2” (al menos moderadamente intenso o estresante) o mayor que dos. Una estrategia más conservadora es considerar presencia de síntomas solo si la suma de la frecuencia e intensidad puntúan 242 o más alto.
Una segunda característica de las escalas CAPS es que se puntúa en todos los casos en una escala de 5 puntos tipo Likert. Esta convención da lugar a una grabación más fina de los valores frecuencia e intensidad, así como del trastorno en su globalidad. Aparte de la determinación presente/ausente para cada síntoma, la escala ofrece una serie de opciones de puntuación sobre la severidad del trastorno. La puntuación total de la escala puede extenderse desde cero a 136. La escala está provista de opciones de evaluación basadas en manifestaciones conductuales tanto para frecuencia como intensidad de los síntomas cara a ayudar a valorarlos.
En tercer lugar, la escala ofrece para cada ítem preguntas estándar rápidas sugiriéndose otras para el seguimiento. Esta característica provee de una guía explicita para el entrevistador que pregunta en primer lugar estas cuestiones estándar y aplica a continuación preguntas sobre el seguimiento según las va necesitando.
También puede codificarse un apartado denominado “validez cuestionable” creado para señalar la veracidad de las afirmaciones del paciente si existieran motivos para la duda (debido a la comprensión pobre por diversas razones, simulación, etc.).
http://www.psiquis.com/art/03_24_n02_A04.pdf
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